viernes, 13 de marzo de 2020

LOS VIDENTES DE LA CIA EN BUSCA DE ANABEL SEGURA



El lunes 12 de abril de 1993, a las 14:00, Ana Isabel Segura Foles salió ha hacer footing en la madrileña urbanización de la Moraleja, y desapareció sin dejar rastro. Durante los casi 900 días que duró la desaparición, la familia Segura recibió 13 llamadas telefónicas de los presuntos secuestradores, exigiendo un rescate, e incluso facilitando “pruebas de vida”, como una cinta magnetofónica, con la supuesta voz de Anabel, pidiendo a sus padres que pagasen el rescate. Este es la transcripción de dicho mensaje, según consta en el voluminoso sumario del caso (22 tomos), que tuvimos la oportunidad de consultar: 


“(voz femenina):

- "Hola padres, estamos a 22 de junio de 1992. Quiero deciros que estoy bien dentro de lo que cabe. Esta gente no me cuida mal, pero me gustaría estar en casa con vosotros, porque ya llevo bastante tiempo aquí y tengo muchas ganas de veros a todos vosotros, así que a ver si todo esto se termina pronto. Hasta luego papá. Adiós mamá…".

Hasta la ciudad de Wiesbaden se desplazaron los agentes Carlos Delgado y Maribel Vega para obtener de la mayor autoridad mundial en el diagnóstico de voces, el profesor Hermann Künzel, de la Bundeskriminalamt, un análisis de la cinta que recogía la supuesta voz de Anabel Segura. Casualidades del destino, la traductora que tuvieron los agentes de policía en Alemania había sido la profesora de alemán de la hermana pequeña de Anabel. En su análisis el experto concluyó:

“La secuestrada se encuentra en un estado anímico deplorable, absolutamente pesimista en cuanto a su futuro y su liberación y con ninguna o pocas esperanzas de salir con vida. Es muy improbable que sea una voz de mujer fingida. He oído frecuentemente voces grabadas en tales circunstancias de secuestros y tanto el texto como la inflexión de la voz de Anabel son características de un secuestro”.

Por esta razón, y esto es muy importante, durante esos 900 días todos creímos que Anabel estaba en poder de sus captores, pero viva. Y los más de 1000 videntes que acudieron a la familia Segura con sus supuestas visiones, también.


Ya entonces yo mismo facilité a Clara Tahoces, grafóloga y redactora-jefe de MAS ALLA, una muestra caligráfica de la letra de los secuestradores, tal y como aparecía en el sobre donde enviaron la cinta a los padres de Anabel. Su informe psicografológico terminaría revelándose preciso y exacto. Más incluso que el peritaje caligráfico de una supuesta nota de auxilio de Anabel, que motivo una aparatosa operación de los GEO en Vigo, y que resultó ser sólo una broma adolescente. Esa actuación de los GEO, que supuso una demanda millonaria al Ministerio del Interior, es solo una prueba más de que, durante los 899 días en que estuvo oficialmente desaparecida, todos creíamos que Anabel estaba viva.

Según nos explicó el Inspector Jefe Jaime B., oficial responsable también de este caso, en la comisaria del Grupo 2º de Delincuencia Organizada de Madrid, cientos de videntes acudieron a la policía pretendiendo aportar pistas sobre el paradero de Anabel. En algunos casos las visiones parecían interesantes, ya que por ejemplo mencionaban elementos no divulgados por los investigadores policiales. 

Todos veían a Anabel viva, e incluso los hubo que pretendieron cobrar la recompensa, de más de 60 millones de pesetas, ofrecida por una información que llevase hasta Anabel. Algunos, como cierto adivino cordobés afincado en Francia, consiguieron movilizar a toda la Guardia Civil de Zaragoza, buscando a la joven en una fábrica abandonada en Villanueva de Gallego. Para avalar su “visión” el vidente aportaba un sin fin de detalles precisos, llegando a dibujar un plano detallado de las instalaciones (que afirmó no haber visitado nunca antes), y explicó que Anabel estaba “bajo tierra”, en un zulo cerca de una perrera y viva. La verdad es que Anabel llevaba meses bajo tierra, y ciertamente en una fabrica abandonada, pero en la provincia de Toledo...

A pesar de los nulos resultados de todos los videntes que se ofrecieron a la familia, y de la indescriptible angustia que produjeron a los Segura con sus visiones, el Inspector Jefe Jaime B. no excluyó ninguna línea de investigación y llegó a aceptar la colaboración que le brindó la revista MAS ALLA, al facilitarle la colaboración de un prestigioso hipnólogo. De esta forma Antonio B., jardinero del colegio Escandinavo, único testigo de la desaparición de Anabel, fue sometido a dos sesiones de hipnosis regresiva a cargo de Joaquín Grau, colaborador habitual de la revista, que intento rescatar de la memoria del testigo algún detalle como la matrícula del vehiculo, características físicas de los secuestradores, etc. Pero la hipnosis no amplio mucho la información que ya había facilitado en su declaración. Una furgoneta blanca se había parado al lado de Anabel y dos individuos la habían introducido en volandas en el interior, desapareciendo rápidamente por la carretera.

Pero lo verdaderamente sorprendente del caso, es que MAS ALLA, se involucró tan directamente en la investigación que la revista asumió el gasto, de más de un millón de pesetas, para traer a España durante una semana a un equipo de “espías psíquicos”, miembros del ejercito norteamericano, para participar en la búsqueda de Anabel Segura. 

Así, a finales de julio, 3 meses después de la desaparición de Anabel, llegaba a Madrid un equipo compuesto por el General Stubblebine, militar retirado de 73 años de edad, que afirmaba haber descubierto -entre otros- el paradero del General Dozier secuestrado en Italia por las Brigadas Rojas (oficialmente el paradero de Dozier se descubrió gracias a un soplo de la Mafia norteamericana); Dawn Evans, jefa de producción de una empresa de seguimiento de satélites, de 37 años, y ex-analista de la Inteligencia Militar; Lynn Buchanan, sargento retirado del Servicio de Inteligencia Militar de 54 años y experto en ordenadores, elegido por Stubblebine para el grupo en 1984; y Rima Laibow, psiquiatra conocida por sus trabajos sobre personas que han pasado por Experiencias Cercanas a la Muerte (E.C.CM.) y abduccidos por OVNIs. Juntos formaban el equipo PSI-TECH.

Durante 6 días patrullaron por los alrededores de la capital y, por separado según los protocolos de trabajo de su organización, redactaron sendos informes con lo que percibían psíquicamente en torno al secuestro de Anabel. Pero tras una semana de trabajo MAS ALLA despidió a los “policías psíquicos” en el aeropuerto de Barajas, convencidos de la inutilidad de sus servicios. Nos dejaron un detallado informe de 23 páginas, que conservo en mi archivo, y en el que resumían sus percepciones sobre el caso Anabel Segura. Informe, en mi opinión, lleno de vaguedades, prejuicios y ambigüedades atribuibles al azar. Pero lo indiscutible es que en la página 20, de aquel informe redactado en agosto de 1993, los 4 “detectives psíquicos” concluían por separado: “She is dead” (ella esta muerta).

La dirección de MAS ALLA acogió su informe con absoluto escepticismo, y publicó un artículo muy crítico detallando toda la investigación (Mas Allá número 57, noviembre de 1993) antes de ser enviados de vuelta a EEUU. El motivo de la desconfianza con que acogimos sus visiones es que, mientras los peritos policiales, toda la opinión pública, y el resto de los videntes afirmaban que Anabel estaba viva, los 4 psíquicos de la CIA la daban por muerta, a pesar de que los secuestradores aun pedían un rescate, e incluso existía una grabación con la supuesta voz de Anabel pidiendo ayuda. Faltaban todavía dos años y un mes para que el resto de los españoles supiésemos que aquellos psíquicos tenían razón…

El 20 de enero de 1994 se hace público un retrato robot de uno de los supuestos secuestradores, y se prepara una lista de sospechosos. En noviembre de ese año se aumenta hasta 60 millones la recompensa y se difunde la voz de los secuestradores en la cinta que habían enviado a la familia. Un testigo reconoce la voz, se identifica a un sospechoso que coincide con el retrato robot, se estrecha el cerco policial y por fin, el 28 de septiembre de 1995 se realiza la detención de Emilio Muñoz, de 40 años, churrero de Pantoja (Madrid) y repartidor de paqueteria; Cándido Ortiz Añón, de 38 años, Fontanero de Escalona (Madrid), y Felisa García Campuzano, de 39 años, esposa de Emilio, y autora de la supuesta voz de Anabel grabada en la cinta. 

Los detenidos no tardan en confesar su autoría del secuestro, y posterior asesinato, de Anabel Segura, el mismo día en que la secuestraron. Al final resultó que los videntes de la CIA fueron los únicos que tenían razón… Mientras todos fuimos engañados por las “pruebas de vida” falsificadas por los secuestradores, queriendo creer que Anabel estaba viva, los americanos se dejaron llevar por sus percepciones, o por el sentido común, y se aventuraron a concluir en su informe, que había sido asesinada al menos dos años atrás…

0 comentarios:

Publicar un comentario

ACCEDE GRATUITAMENTE A LA REVISTA "EL OJO CRÍTICO" EDITADA POR MANUEL CARBALLAL

ACCEDE GRATUITAMENTE A LA REVISTA "EL OJO CRÍTICO" EDITADA POR MANUEL CARBALLAL
¡DESCARGA TU REVISTA EN PDF GRATIS!